La gestión de riesgos en las empresas

La adaptación de nuevas regulaciones (IFRS, Basilea, Solvencia,) al ordenamiento jurídico de varios países exige a las empresas cumplir con diferentes requisitos en torno a la Administración Integral de Riesgos, la cual ha tenido un impulso notable hacia la modelación y automatización logrando así mejores prácticas de Control y Gestión del Riesgo.

La gestión de riesgos es una acción preventiva que ayuda a las empresas a proteger y crear valor, debe incorporarse a la estrategia y ser parte del proceso de toma de decisiones. Por lo tanto, se la debe considerar como una prioridad para gestionar de manera estratégica el capital y la solvencia.

El riesgo se basa en la incertidumbre generada por posibles resultados adversos ante un evento específico. En este orden de ideas, existe la probabilidad de tener resultados positivos o negativos dependiendo del contexto y de la estrategia que se adopte.

Los principales riesgos que deben gestionar las empresas son:

  • Riesgo de mercado: este riesgo impacta a todas las empresas, pues se origina en función al comportamiento de la oferta y demanda dentro del mercado. En funciones del mercado y sus condiciones se distinguen 3 tipos de riesgos: riesgo de cambio, basado en la oscilación de los cambios de una moneda a otra; riesgo de tasas de interés, hace referencia al riesgo de que el interés suba o baje en un momento no adecuado; riesgo de mercado, se basa en los cambios contextuales que afecten a una cartera de inversión.
  • Riesgo de crédito: se refiere al caso de que las partes involucradas dentro de un pago por crédito no cumplan con sus obligaciones, existe la probabilidad de que la deuda no se pague.
  • Riesgo de liquidez: se da cuando existe una inestabilidad financiera dentro de una empresa, misma que puede contar con activos, pero no puede cumplir con sus obligaciones que requieran el uso de liquidez para pagos a corto, mediano y largo plazo.
  • Riesgo operacional: si bien este riesgo no va ligado directamente con la parte financiera de una empresa, casi siempre resulta en una afectación financiera. Estas pérdidas se pueden dar debido a fallos operacionales dentro de los ámbitos tecnológicos, administrativos y falta de capacitación del personal de la empresa.

La gestión de los riesgos financieros es fundamental dentro de cualquier negocio, puesto que su objetivo final es mitigar y controlar dichos riesgos, siendo casi imposible eliminarlos por completo. Para estar preparados en tiempos de crisis, una empresa debe generar estrategias de gestión financiera que abarquen diversos tipos de riesgos, con sus respectivas probabilidades de pérdida o ganancia.

A fin de ayudar a las empresas en la gestión integral de riesgos, ACTUARIA ofrece sus servicios de asesoría técnica enfocada en cubrir las potenciales necesidades de los clientes para la implementación de mecanismos que permitan identificar y administrar los riesgos a los que están expuestos, con una orientación flexible y adaptable a sus necesidades.

 

Autor: María Isabel Páez, Advanced Business Development Consultant.



Author: ACTUARIA
Gestionamos servicios actuariales y de consultoría empresarial, en base a estándares de calidad y en forma oportuna, mejorando continuamente nuestros procesos, para satisfacer las necesidades de nuestros clientes.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.